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Signatus

Manual de Signatus Legítima

Cómo se hace una compulsa o una legitimación con el programa: cómo escanear para que salga bien, dónde va cada documento en el folio y qué conviene no hacer. Pensado para leerlo entero una vez y volver a él cuando haga falta.

Septiembre de 2026 · versión 1.1.7 Programa de escritorio para Windows Las pantallas son de ejemplo: ningún cliente real aparece aquí

El manual en vídeo

Lo mismo que cuenta este manual, pero enseñado en pantalla: siete minutos. Si prefieres leerlo, sigue bajando.

Antes de empezar

Signatus Legítima hace dos cosas: compulsas de fotocopia —el cotejo de una copia con su original— y legitimaciones de firma. Le das el escaneo del documento y te devuelve el folio montado: el documento en su sitio, a su tamaño real, con el sello o la diligencia puestos y la fecha y el número de testimonio dentro.

La idea de fondo es que el papel manda. Una compulsa se imprime y se comprueba con una regla: si el DNI de la fotocopia no mide lo que mide un DNI, la compulsa no vale. Por eso todo en el programa está pensado en centímetros reales, y por eso hay un par de cosas del escáner y de la impresora que conviene dejar bien puestas una vez —lo verás en Escanear bien y en Imprimir y guardar.

Es un programa hermano de Signatus Pólizas, con el que comparte el aspecto pero no los datos: son trámites distintos y cada uno va por su lado.

Nada sale de este ordenador

El programa trabaja entero en tu equipo. No sube los escaneos a ningún sitio, no consulta nada por internet y no necesita conexión para funcionar. Los documentos que compulsas no salen del despacho.

Abrir el programa

Con el icono del escritorio. No hay usuario ni contraseña: es un programa que se instala en el ordenador de la notaría y trabaja con lo que tú le des.

Lo que sí guarda entre sesiones son tus sellos, tus redacciones de diligencia y tus datos de notario. Se configuran una vez y ya se quedan, así que el primer día tendrás que dedicarle cinco minutos y ninguno más.

Se guardan en este ordenador

Los sellos y las redacciones viven en el equipo donde los creaste. Si trabajas en dos ordenadores distintos, cada uno tendrá los suyos: no se copian solos de uno a otro.

La pantalla, de un vistazo

Todo cabe en una pantalla. A la izquierda, lo que se configura una vez y se repite en cada actuación; a la derecha, lo de este documento en concreto.

Pantalla principal de Signatus Legítima
A la izquierda, MIS SELLOS y DATOS DEL TESTIMONIO. A la derecha, el tipo de documento y la zona donde se suelta el escaneo. El resultado aparece debajo en cuanto hay algo que enseñar.

El orden en que se usa

  1. Elige el tipo de documento.

    DNI, pasaporte, título o compulsa A4. Cada uno se coloca distinto, así que esto va primero.

  2. Suelta el escaneo.

    Arrastrándolo a la zona de puntos o con Elegir archivo(s).

  3. Mira el resultado.

    Aparece abajo a la derecha. Si algo no ha caído en su sitio, se arregla en Retocar posiciones.

  4. Imprime o guarda.

    Con Descargar PDF, o desde el editor con Imprimir.

La guía rápida

El botón Guía rápida, arriba a la derecha, abre un resumen de estos cuatro pasos. Está para el día que alguien se sienta en el ordenador sin haber leído esto.

Ventana de la guía rápida
La guía rápida: los cuatro pasos y el aviso de la escala al imprimir.

Escanear bien

Aquí es donde se gana o se pierde media compulsa. El programa se apaña con casi cualquier escaneo, pero hay una forma de escanear que le da todo hecho, y merece la pena dejarla configurada en la máquina.

El pasaporte, en B6 vertical

Un pasaporte abierto mide 176 × 125 mm. En la fotocopiadora, elige B6 como tamaño de original y colócalo de pie —el lado largo hacia arriba— contra las marcas de la esquina.

El B6 de la máquina es el japonés, que mide 128 × 182 mm. Eso deja tres milímetros de sobra a lo ancho y seis a lo alto: es imposible que corte el pasaporte aunque lo apoyes algo torcido, y el programa quita ese blanco sobrante él solo.

Por qué de pie y no tumbado

Porque en el folio el pasaporte va vertical. Si lo escaneas de pie, llega ya en la posición buena y el programa no tiene que girarlo ni adivinar por dónde. Se nota: cada pasaporte tarda unos cuatro segundos en vez de quince.

Los demás documentos

Un DNI se escanea como se ha hecho siempre: las dos caras en el cristal, con un par de centímetros entre ellas para que el programa las distinga como dos documentos y no como uno. Un título va entero, en A3 si lo es. Una fotocopia A4, en A4.

Los ajustes de la máquina

AjusteValorPor qué
Resolución 300 ppp Es lo que hace falta para que aguante una fotocopia posterior. Con 600 el fichero pesa el cuádruple y no se gana nada: el programa no aprovecha más de eso.
Color Color total Una compulsa de un pasaporte tiene que reproducir la foto y los fondos de seguridad.
Formato PDF o JPEG Los dos valen igual. El PDF es cómodo cuando son varias páginas.
Densidad de fondo Manual, un punto más clara Aplana el blanco del cristal, que nunca es uniforme del todo, y ayuda a que el recorte automático acierte.
Alimentador No Carnés y pasaportes van al cristal. El alimentador es para folios sueltos.
Un botón y se acabó

En la fotocopiadora puedes guardar toda esta configuración como un programa o favorito con el nombre «Pasaporte». Así es un solo botón en la pantalla de inicio y no hay que acordarse de nada.

Por qué importan los milímetros

Un testimonio es un documento que alguien puede coger y medir. Si la fotocopia de un DNI no mide lo que mide un DNI, ya no es una reproducción: es una reducción. Por eso el programa no coloca las cosas «más o menos bien», sino en centímetros exactos.

Las medidas que usa

DocumentoEn el papelDe dónde sale
DNI y tarjetas8,56 × 5,4 cmFormato ID-1, el de todas las tarjetas del mundo
Pasaporte abierto12,5 × 17,6 cmDos páginas ID-3 juntas, según la norma de la OACI
Sello de compulsa7,4 × 3,5 cmEl tampón de tinta de la notaría, medido
Título A3 apaisado17,5 × 24,7 cmLo más grande que cabe en el folio sin deformarlo
La impresora es la que estropea esto

El PDF que hace el programa sale con las medidas exactas. Lo que las rompe es la impresora, si el diálogo de impresión está en «Ajustar a la página»: encoge el folio un 12 % y con él todo lo que lleva dentro.

Ponlo en 100 % o «Tamaño real». Está explicado en Imprimir y guardar, pero es la causa de nueve de cada diez compulsas que salen pequeñas.

Elegir el tipo de documento

Es lo primero y no es un detalle: cada tipo se coloca en un sitio distinto del folio, con un tamaño distinto y con reglas distintas. Un DNI y un título no tienen nada que ver, y el programa los trata como lo que son.

TipoPara quéPáginas
DNI / documento de identidad DNI, tarjetas de residencia, carnés y cualquier tarjeta ID-1 Una: las dos caras en el mismo folio
Pasaporte La página de datos, desplegada Una, o más si lleva visados o anexos
Título universitario Títulos que vienen en A3 apaisado Dos: anverso y reverso
Compulsa / legitimación (A4) Cualquier cosa con aspecto de folio: un título A4, una fotocopia corriente, una legitimación de firma Las que hagan falta
Cambiar de tipo vacía lo cargado

Si te equivocas de tarjeta y la cambias, el programa empieza de cero: se pierde el escaneo que hubieras subido y hay que volver a soltarlo. No se pierde nada importante, pero conviene elegir bien de entrada.

Cargar el escaneo

Arrástralo a la zona de puntos, o pulsa Elegir archivo(s). Admite PDF, JPEG y PNG.

Da igual cómo venga

Las dos caras pueden venir en un mismo folio, en dos páginas de un PDF o en dos archivos sueltos. En este último caso, selecciona los dos a la vez en el cuadro de archivos.

Y si los subes de uno en uno

También funciona: sube el anverso, y cuando sueltes el reverso se coloca en el hueco que quedaba libre sin tocar lo que ya estaba. El aviso de debajo de la zona de carga te dice qué falta.

Torcido no importa

El programa busca el documento dentro de la hoja, lo recorta y lo endereza. No hace falta que lo apoyes perfectamente recto en el cristal.

Lo que sí ayuda es que haya contraste con el fondo. Un documento claro sobre el cristal blanco es el caso difícil; ahí es donde el programa a veces pregunta (ver El recorte a mano).

Cuánto tarda

Unos segundos. Mientras trabaja aparece un aviso debajo del botón —Enderezando la imagen…— y conviene esperar a que desaparezca antes de tocar nada. Un escaneo grande a 600 ppp tarda bastante más que uno a 300, que es otro motivo para no pasarse con la resolución.

Borrar y empezar de nuevo

En cuanto hay algo cargado aparece, junto a Elegir archivo(s), el botón Borrar y empezar de nuevo. Quita el escaneo y el resultado y deja la actuación como recién elegido el tipo; tus datos, el número y el modelo elegido se quedan. Es para cuando has soltado el archivo que no era.

DNI y tarjetas

El caso más habitual y el más automático. Las dos caras van lado a lado en el mismo folio, a tamaño de tarjeta real, centradas, y el sello debajo.

Resultado de una compulsa de DNI
Anverso y reverso colocados y el sello debajo. El documento de la imagen es inventado. Fíjate en que las dos caras salen del mismo tamaño: eso es lo que hay que comprobar de un vistazo.

El anverso, a la izquierda

Por costumbre, el anverso va a la izquierda. El programa lo coloca según el orden en que encuentra las caras, y a veces se cambian —sobre todo si subiste primero el reverso sin querer.

Se arregla en un clic: entra en Retocar posiciones, selecciona una de las dos caras y pulsa ⇄ Intercambiar. Cambian de sitio sin tocar nada más.

Separa las caras en el cristal

Deja un par de centímetros entre las dos caras al escanear. Si las pones pegadas, el programa puede leerlas como un solo documento y recortar una metiéndose en la otra.

Otras tarjetas

Vale para cualquier cosa del tamaño de una tarjeta: permisos de conducir, tarjetas de residencia, tarjetas sanitarias. Todas miden lo mismo, así que todas caen en su sitio.

Pasaporte

La página de datos, desplegada: las dos páginas que se ven al abrir el pasaporte por la de la foto. En el folio va vertical y arrimada a 4 cm del borde de arriba, que es donde acaba la franja del papel timbrado.

Resultado de una compulsa de pasaporte
El pliego del pasaporte a 12,5 × 17,6 cm y el sello debajo. El pasaporte de la imagen es inventado.

La foto decide la orientación

Cuando el escaneo llega tumbado, el programa tiene que girarlo, y la forma no le dice hacia qué lado: un rectángulo tumbado se puede enderezar de dos maneras. Para acertar busca la cara de la fotografía y la pone derecha.

Esa búsqueda tarda unos seis segundos. Si escaneas en B6 vertical, el pasaporte llega ya derecho, el programa lo nota y se la ahorra: de ahí la diferencia entre cuatro segundos y quince.

Si sale del revés

Cabeza abajo solo puede pasar si el pasaporte se apoyó del revés en el cristal y venía ya derecho de forma. Se ve al momento en la vista previa y se arregla con ⟳ Girar en el editor.

Cuando pregunta por el recorte

Un pasaporte sobre cristal blanco es el caso más difícil de recortar solo: el papel del pasaporte es casi tan claro como el fondo. Cuando el recorte que sale no tiene forma de pasaporte, el programa pregunta en vez de dar por buena una compulsa mal encuadrada. Está explicado en El recorte a mano.

Escaneando en B6 esto no llega a pasar: no hay nada que recortar porque el escaneo ya es el pasaporte.

Títulos universitarios

Esta sección es para los títulos que vienen en A3 apaisado, que son casi todos. Los que vengan en A4 van por Compulsa / legitimación (A4).

Lado largo contra lado largo

Un A3 apaisado puesto tal cual en un folio vertical solo puede crecer hasta los 21 cm de ancho del papel, y sale a 18,4 × 13,0 cm. Tumbado, cabe a 17,5 × 24,7 cm: casi el doble de superficie. Por eso el programa lo tumba, y por eso el folio se lee girándolo.

Nunca se recorta

Un título llega ya como el documento entero —A4 como mínimo, casi siempre A3—, así que no hay nada que buscar dentro. El programa se salta el recorte automático en este tipo, a propósito: cuando lo intentaba, partía el título en dos mitades y metía cada una en una cara.

Las dos caras, iguales

Anverso y reverso son las dos caras de la misma hoja, así que salen al mismo tamaño y en la misma posición. Si una fuera más grande que la otra, no coincidirían al trasluz ni al recortar.

El sello va en el reverso

Como el título llena el folio, el sello tiene que caer forzosamente encima. Va en la cara de atrás y el programa busca la zona más limpia que encuentre —un margen, un hueco entre firmas— en vez de estamparlo siempre en el mismo punto. Va tumbado, para que se lea con el título.

El giro del dúplex

Las dos caras se tumban en sentidos contrarios. Parece un error y no lo es: al imprimir a doble cara volteando por el lado largo, la cara de atrás sale invertida respecto a la de delante. Girando las dos igual, el reverso quedaría cabeza abajo al volver la hoja.

Si tu impresora voltea por el lado corto, saldrá al revés. Ver Doble cara y papel timbrado.

Compulsa o legitimación en A4

El cajón de sastre, y no en mal sentido: aquí entra todo lo que tiene aspecto de folio. Un título que vino en A4, una fotocopia corriente, una legitimación de firma, un certificado. Da igual cuántas páginas sean.

Lo que distingue unos casos de otros no es la maquetación —todos son folios uno detrás de otro— sino lo que dice el texto del final. Eso se elige en Sello o diligencia.

Cada folio, una página

Se coloca uno por página, a 1 cm de los bordes. Si cierras con el sello de tinta, va en la última página, en el blanco de abajo. Si cierras con un texto redactado, el texto va en una hoja aparte, detrás del documento: la fotocopia puede llenar el folio entero, y el escrito queda limpio y legible.

Si la última página del documento viene en blanco —el dorso de la última hoja, muy habitual en pólizas y contratos—, el programa lo nota y pone el texto ahí en vez de añadir otra hoja. Con el sello no hace falta: el tampón va sobre esa página en blanco sin más.

Un PDF entra tal cual

Si lo que cargas es un PDF —lo normal cuando viene del escáner—, sus páginas se incrustan directamente, sin pasar por imagen. Por eso carga en segundos aunque tenga muchas páginas, y el texto del documento sigue siendo texto en el resultado.

Con más de seis páginas, la previa enseña solo las dos primeras y las dos últimas —donde va el cierre— y deja indicadas las de en medio: el PDF las lleva todas, pero dibujar cuarenta miniaturas era minuto y medio de espera para nada.

Tampoco se recorta

Igual que los títulos: un folio ya viene entero. El recorte tiene sentido cuando escaneas algo más pequeño que la hoja y hay que aislarlo del fondo; aquí no hay fondo del que aislarlo.

Varias páginas y anexos

Un pasaporte con visado, un pasaporte de varias páginas, una compulsa de cuatro folios. El programa monta las páginas que hagan falta y pone el sello siempre en la última.

Compulsa de pasaporte con un anexo, en dos páginas
Un pasaporte con un anexo detrás: dos páginas, y el cierre en la segunda. Al haber más de una página aparece el panel CIERRE DE LA ACTUACIÓN. Documentos inventados.

Añadirlas por tandas

No hace falta tenerlo todo escaneado a la vez. Sube lo que tengas y luego pulsa Añadir página o anexo: lo nuevo se coloca en las páginas que faltan y la diligencia se recoloca sola en la última.

Aparece cuando tiene sentido

El botón Añadir página o anexo solo se ve en los tipos que admiten más páginas —pasaporte y compulsa A4— y solo una vez hay algo cargado a lo que añadir. Si no lo ves, es que estás en un tipo que no lo lleva.

La marca «(…)»

Cuando la actuación sigue en otra hoja, el programa pone un «(…)» al pie para avisar de que continúa.

Se pone al final de cada folio que lleva otro detrás, no al final de cada página. Como se imprime a doble cara, las páginas 1 y 2 son las dos caras del mismo papel y no hay nada que avisar: lo que hay que decir es «coge la hoja siguiente». Por eso aparece al pasar a la página 3, a la 5, a la 7…

Es un elemento normal: si en algún caso no procede, se selecciona en el editor y se borra.

Sello o diligencia

Hay dos formas de cerrar una actuación, y la eliges tú en el panel CIERRE DE LA ACTUACIÓN.

Panel de cierre de la actuación, con el texto redactado elegido y los modelos de texto debajo
El panel de cierre con Con un texto redactado, en hoja aparte marcado: debajo aparecen los modelos de texto y, al elegir uno, sus campos. Con el sello de siempre no hay nada más que rellenar.

El sello de siempre

Con el sello de tinta de siempre es lo normal y lo que viene marcado de entrada. El mismo tampón de 7,4 × 3,5 cm que llevan los DNI y los pasaportes, con la fecha y el número dentro. Sirve para la inmensa mayoría de las compulsas, incluidas las de folios A4 y las fotocopias corrientes.

La diligencia redactada

Con un texto redactado, en hoja aparte es para los casos cuyo texto no cabe en un tampón: una legitimación de firma, un pasaporte de varios folios, una compulsa parcial. Ahí no se estampa el sello: el programa escribe el párrafo entero en una hoja nueva, detrás del documento, y deja debajo el espacio para las pegatinas y la firma.

Dónde aparece esta elección

Solo en las actuaciones que la admiten: la compulsa A4 siempre, y el pasaporte en cuanto tiene anexos. Un DNI o un pasaporte de una sola página van con tampón y no hay nada que elegir.

La diligencia redactada

Una diligencia es el párrafo notarial que cierra la actuación. Cambia según el caso —no dice lo mismo una compulsa parcial que la legitimación de dos firmas—, así que el programa guarda varios modelos de texto y tú eliges cuál va en cada testimonio pinchando en su tarjeta.

Modelo de texto elegido, con sus campos rellenos y el resultado
Elegido el modelo, el programa pinta un campo por cada dato que le falta. Aquí pedía el firmante y su DNI. Nombres inventados.

Los que vienen puestos

Salen de los testimonios reales de la notaría: son las fórmulas que de verdad se usan, con los datos convertidos en huecos.

ModeloPara
Compulsa parcial (ambas caras de un folio)Reproducción parcial de un documento, con el cotejo y la devolución
Pasaporte en varios foliosCuando la fotocopia se extiende en varios folios de papel timbrado
Legitimación de una firma (puesta en mi presencia)La firma se puso delante del notario; pide el firmante y su DNI
Legitimación de varias firmas (por cotejo)Firmas que coinciden con las de una escritura del protocolo
Legitimación de dos firmas (una en mi presencia, otra por cotejo)Una se reconoció delante del notario y la otra se coteja con la escritura
Legitimación con acta del art. 207 RN (documento en otro idioma)Firma en un documento redactado en otro idioma, con el acta del artículo 207 del Reglamento Notarial
Legitimación con acta del art. 207 RN (en nombre de una sociedad)Lo mismo, cuando quien firma lo hace como cargo de una sociedad

Los huecos se rellenan solos

Cada modelo lleva huecos escritos entre llaves. El programa los lee y pinta un campo por cada uno, así que el formulario cambia según el modelo que elijas.

Tres se rellenan sin que hagas nada:

  • {fecha} y {numero}, de los datos del testimonio.
  • {folios}, contando las hojas.
Folios, no páginas

{folios} cuenta hojas de papel, no páginas. Con seis páginas impresas a doble cara dice «tres folios», que es lo que corresponde en la redacción.

Tus datos, una vez

Notario, Ilustre Colegio y Residencia se escriben una vez y se quedan guardados. Alimentan los huecos {notario}, {colegio} y {ciudad} de todos los modelos. El tratamiento —Don, Doña— no va en el modelo: se escribe delante del nombre al rellenar el campo.

En su propia hoja, con margen

El texto va en una hoja aparte, con 3 cm de margen a cada lado y respetando la franja del timbre si esa hoja cae en una cara timbrada. Se escribe en Times a 12 puntos —cada modelo puede llevar su tamaño, de 10 a 14— y es texto de verdad del PDF, no una imagen: se puede seleccionar y buscar, y se ve nítido a cualquier zoom.

La caja crece con el texto. Si un escrito muy largo no cabe en la hoja, el programa avisa y lo deja como está en vez de encogerlo: más vale ver que algo se sale que firmar una diligencia ilegible.

Rematado con guiones

Cada párrafo largo —el que ocupa dos líneas o más— acaba con una hilera de guiones hasta el margen, como en los testimonios de siempre: así nadie puede añadir nada detrás del texto. Los pone el programa solo y los recalcula si cambias la letra o el ancho. Las líneas sueltas («DOY FE:», la fecha, el número del libro indicador) y los párrafos centrados o a la derecha se dejan limpios.

Un hueco sin rellenar se ve

Si dejas un campo vacío, en el papel salen unas rayas (__________) en lugar del dato. Es a propósito: un hueco en blanco pasa desapercibido al revisar y unas rayas no.

Retocarlo en este testimonio

Lo que sale es el texto de este testimonio, con los datos ya puestos. Si en un caso concreto hay que cambiar una frase, poner algo en negrita o centrar el «DOY FE:», se hace en el editor, sobre la propia hoja: ver El texto de cierre, en su sitio. El modelo del que salió no se toca.

Fecha y número

En DATOS DEL TESTIMONIO, a la izquierda. Son los dos datos que cambian en cada actuación y los que se meten dentro del sello o de la diligencia.

La fecha

Viene puesta la de hoy. En el sello no sale en cifras: se escribe en letra, como corresponde —«a dos de septiembre de dos mil veintiséis»—, y el programa ajusta el punto donde acaba para que el «.-» del final quede pegado y no bailando a la derecha.

El número de testimonio

El del libro indicador. Se escribe a mano en cada actuación.

Rellénalos antes de generar

El sello y la diligencia se componen con lo que haya en estos campos en ese momento. Si los rellenas después de haber soltado el escaneo, cambia cualquiera de los dos y vuelve a mirar el resultado: se regenera solo, pero conviene comprobarlo.

El recorte a mano

A veces el programa no está seguro de haber recortado bien, y entonces te enseña el escaneo con un recuadro para que lo ajustes tú.

Por qué pregunta

Solo pregunta cuando lo que ha recortado no tiene la forma que debería tener. Un pasaporte tiene una proporción conocida; si el recorte no se le parece, es que ha salido mal. Vale más preguntar que colar una compulsa mal encuadrada.

Pasa sobre todo con pasaportes escaneados en A4 sobre cristal blanco. La forma de que no pase es escanear en B6, como se explica en Escanear bien.

Cómo se ajusta

Arrastra el recuadro para moverlo y tira de las esquinas para cambiarlo de tamaño. Cuando aceptas, tu recorte manda: el programa no vuelve a recortarlo por encima.

Encuadra generoso

Deja un poco de margen alrededor del documento en vez de apurar el borde. Lo que dejes fuera ya no se puede recuperar, y unos milímetros de blanco en una compulsa no molestan a nadie.

Retocar posiciones

El botón Retocar posiciones abre el editor. Lo que ves ahí es exactamente lo que se va a imprimir: si mueves algo un centímetro, se mueve un centímetro en el papel.

El editor con las dos caras del DNI y el sello
El editor. La barra de arriba se queda fija aunque bajes por la página. Documento inventado.

Mover y redimensionar

Arrastra para mover. Tira del punto de la esquina para cambiar el tamaño. Un doble clic sobre un texto lo abre para reescribirlo.

El texto de cierre, en su sitio

Un doble clic sobre el texto de cierre lo vuelve escribible ahí mismo, encima de la hoja, como en Signatus Pólizas. Escribes, borras y corriges como en cualquier cuadro de texto; al hacer clic fuera, o con Esc, el bloque se reparte otra vez en líneas y vuelve a ser el que se imprime.

El texto de cierre abierto para editarlo sobre la propia hoja, con la barra de tipografía
Editando el texto de cierre en su sitio, con el «DOY FE:» seleccionado y puesto en negrita. La barra ofrece tipografía, tamaño, negrita, alineación y color. Datos inventados.

Mientras está seleccionado, la barra de arriba ofrece:

  • Tipografía, tamaño y color, para el bloque entero.
  • Negrita (N), sobre lo que tengas seleccionado: una palabra, una frase o el «DOY FE:».
  • Alineación del párrafo donde esté el cursor: izquierda, centrado, derecha o justificado. Lo habitual es todo justificado y el «DOY FE:» centrado.

Si tiras de la esquina de la caja cambias su ancho, y el texto se reparte de nuevo para el ancho nuevo; el alto lo pone el propio texto.

Solo este testimonio

Lo que cambies aquí vale para el testimonio que tienes delante. El modelo de texto del que salió no se toca: el siguiente empieza otra vez del modelo limpio.

Girar

⟳ Girar da un cuarto de vuelta al elemento seleccionado. En las imágenes gira la imagen de verdad; en los sellos cambia la orientación del estampado.

Intercambiar

⇄ Intercambiar cambia de sitio las dos caras de un DNI. Es la forma rápida de arreglar un anverso que ha quedado a la derecha.

Recortar

⛶ Recortar recorta la imagen seleccionada sin salir del editor. El recuadro donde estaba se mantiene, y el trozo que dejes crece hasta llenarlo: la caja es la medida física real, así que lo que se recorta se agranda para seguir midiendo lo que tiene que medir.

Deshacer

Los botones ↶ y ↷, o Ctrl+Z y Ctrl+Y. Se guarda cada movimiento, así que puedes probar sin miedo.

Zoom

Con −, + y Ajustar, o con Ctrl y la rueda del ratón.

Añadir texto o un sello

T Texto y ◉ Sello ponen uno nuevo donde hagas clic. El texto se puede cambiar de tipografía, tamaño, negrita y color de tinta desde la misma barra.

De aquí también se imprime

No hace falta volver atrás: Imprimir y Exportar PDF están en la misma barra, a la derecha.

Imprimir y guardar

Descargar PDF guarda el archivo. Imprimir, dentro del editor, lo manda a la impresora.

Al 100 %, siempre

En el diálogo de impresión, la escala tiene que estar en 100 % o «Tamaño real». Nunca en «Ajustar a la página».

El 12 % que se come la impresora

Con «Ajustar a la página», la impresora deja un margen de seguridad alrededor del folio y encoge todo lo demás para que quepa. El resultado: un DNI de 8,56 cm sale a 7,5, y un pasaporte de 17,6 sale a 15,4.

El PDF está bien; lo que está mal es el ajuste. Si algo sale pequeño, mira esto antes que nada.

Cómo comprobarlo

Imprime una compulsa de DNI y mide la tarjeta con una regla: tiene que dar 8,5 cm de ancho por 5,4 de alto. Si da 7,5, es la escala. Hecha la comprobación una vez, ya no hace falta repetirla.

Doble cara y papel timbrado

Voltear por el lado largo

Cuando la actuación tiene dos caras —un título, una compulsa de varios folios—, se imprime a doble cara volteando por el lado largo. Es lo normal y es lo que el programa da por hecho al colocar las caras.

Si el reverso sale cabeza abajo

Es que la impresora está volteando por el lado corto. Cámbialo en el diálogo de impresión, en las opciones de doble cara. No es un fallo del PDF: las dos caras están puestas para el volteo por el lado largo.

La franja de arriba es del papel

El programa nunca dibuja nada en los primeros centímetros del folio. Esa franja es del papel timbrado físico —el Timbre del Estado, el sello de 0,15 €, el número de serie— y se deja en blanco para que se vea el papel.

Por eso el pasaporte empieza a 4 cm del borde y no más arriba: no es un margen estético, es el sitio del timbre.

La cara B no lleva timbre

El reverso del papel timbrado va limpio, así que ahí sí se puede subir más. Aun así, en los títulos las dos caras van a la misma altura: si una estuviera más arriba que la otra, no coincidirían al trasluz.

Tus sellos

En MIS SELLOS, arriba a la izquierda. Se crean una vez y se quedan.

Sello Legitima

El principal: el tampón de compulsa, con los huecos de la fecha y el número. Se crea con Sello Legitima rellenando tus datos.

Ventana de creación del sello
Se rellena una vez. A partir de ahí solo se elige el sello y se ponen la fecha y el número. Datos inventados.

Puedes elegir tipografía y tamaño. La condensada es la que se parece al tampón de tinta real, y viene marcada de entrada.

Déjale que ajuste la letra

La casilla Ajustar la letra al máximo que quepa en el sello viene marcada, y conviene dejarla así: busca el cuerpo más grande que entra sin desbordar. Es lo que hace que el sello se lea bien impreso, que es de lo que se trata.

Sello de texto

Para sellos de texto libre: una coletilla, una nota, cualquier cosa que se repita. Se le elige tipografía, tamaño, negrita y color de tinta.

Añadir sello PNG

Si tienes una imagen del sello escaneada, súbela con Añadir sello PNG. Te pedirá que marques dónde van la fecha y el número dentro de la imagen, para poder escribirlos encima.

Cuál se usa

El que esté marcado en la lista. Se cambia haciendo clic en otro.

La aspa borra de verdad

El aspa de la esquina de cada sello lo borra sin preguntar y no se puede deshacer. Si era un sello que te costó ajustar, habrá que volver a crearlo desde cero.

Tus redacciones

Los modelos de texto viven en MODELOS DE TEXTO, dentro del panel de cierre, cada uno en su tarjeta. Vienen siete puestos, y puedes tener los que quieras.

Escribir uno nuevo

Nuevo modelo abre una ventana con el nombre, el tamaño de letra y el texto, y al lado una vista previa que se redibuja mientras escribes, con las mismas medidas que tendrá en el papel.

Ventana de creación de un modelo de texto, con la vista previa
La ventana de Nuevo modelo. La vista previa rellena los huecos con datos de muestra para que se vea cómo queda.

Se escribe el texto tal cual, y donde vaya un dato variable se pone su nombre entre llaves: {firmante}, {protocolo}, {numeroPasaporte}. El nombre lo eliges tú.

No hay que declarar nada en ningún sitio: el programa lee el texto, encuentra los huecos y genera el formulario solo. Un modelo nuevo funciona en cuanto lo escribes.

Cambiar uno que ya existe

Editar el elegido abre la misma ventana con el modelo marcado, también los que vienen de fábrica. Lo que cambies ahí vale para todos los testimonios que hagas a partir de entonces; para tocar solo uno, hazlo en el editor (ver El texto de cierre, en su sitio).

Los saltos de línea cuentan

Cada salto de línea que metas es un párrafo: el de arriba se ajusta solo, pero «En Pontevedra, a tal fecha.» y el número de testimonio se quedan en su propia línea si así los escribes. Los párrafos de dos líneas o más se rematan con sus guiones hasta el margen; las líneas sueltas, no.

Llevarlos a otro ordenador

Exportar guarda todos los modelos en un fichero; Importar los lee en el otro ordenador. Los que ya existan se sustituyen por la versión del fichero, los demás se añaden, y los datos del notario solo se copian si en el destino estaban vacíos.

Lo que se guarda es la plantilla

En el modelo va el texto con sus huecos, nunca los datos de un cliente concreto. El nombre, el número de pasaporte o el de protocolo se teclean en cada actuación y no se quedan guardados en ningún sitio.

Cinco reglas

Si te quedas solo con esto, ya vas servido.

  1. Imprime al 100 %, nunca «ajustar a la página».

    Es la causa de casi todas las compulsas que salen pequeñas. El PDF está bien; lo que encoge es la impresora.

  2. Escanea el pasaporte en B6 vertical.

    Sale a su tamaño exacto, no hay que recortar ni girar nada, y tarda cuatro segundos en vez de quince.

  3. Elige el tipo antes de soltar el escaneo.

    Cada tipo se coloca distinto, y cambiarlo después vacía lo que hubieras cargado.

  4. Mira el resultado antes de imprimir.

    Dos segundos de vista previa ahorran un folio timbrado. Y si algo bailó, se arregla en «Retocar posiciones».

  5. Rellena la fecha y el número antes de generar.

    Van dentro del sello. Un sello con el hueco del número vacío no se puede firmar.

Si algo falla

Ha salido todo más pequeño de lo que debería

La escala de la impresora. Ponla en 100 % o «Tamaño real». Compruébalo midiendo un DNI impreso: son 8,5 × 5,4 cm.

Me pregunta por el recorte del pasaporte

Es que el recorte automático no ha dado con la forma de un pasaporte. Ajústalo a mano en ese momento, y para que no vuelva a pasar, escanea en B6 vertical.

El pasaporte ha salido cabeza abajo

Se apoyó del revés en el cristal. Entra en Retocar posiciones, selecciónalo y pulsa ⟳ Girar dos veces.

El reverso del título sale al revés

Tu impresora está volteando por el lado corto. Cámbialo a lado largo en las opciones de doble cara del diálogo de impresión.

Ha cargado una sola cara y me falta la otra

Suelta el otro archivo sin más: se coloca en el hueco libre sin tocar el que ya estaba. El aviso de debajo de la zona de carga te dice qué falta.

Las dos caras del DNI han salido cambiadas

Retocar posiciones → selecciona una → ⇄ Intercambiar.

El sello ha caído encima del documento

En los títulos es lo normal: el documento llena el folio y el sello va forzosamente encima, en el blanco más limpio que encuentre. Si el sitio que ha elegido no te convence, muévelo en el editor.

El texto de cierre no cabe en la hoja

Sale un aviso cuando pasa. Suele ser un texto demasiado largo: recórtalo en el editor, baja el tamaño de letra del modelo (Editar el elegido), o revisa si algún hueco se ha rellenado con más de lo que esperabas.

He soltado el archivo equivocado

Pulsa Borrar y empezar de nuevo, junto a Elegir archivo(s): quita todo lo cargado y deja la actuación como recién elegido el tipo, con tus datos y el modelo de texto tal como estaban.

Va lento

Casi siempre es la resolución del escaneo. Con 300 ppp basta y sobra; a 600 el programa tiene que mover cuatro veces más píxeles para el mismo resultado impreso.

He tocado algo y no sé si lo he roto

En el editor, Ctrl+Z deshace. Y si se ha liado del todo, vuelve atrás y suelta el escaneo otra vez: se monta de nuevo desde cero. Lo único que no se recupera es un sello borrado con el aspa.