Signatus Agenda
La agenda del despacho de verdad: cada cita pertenece a un expediente, cada firma del notario tiene su bandeja y cada cambio deja rastro.
Qué hace
Una compraventa pasa por muchas manos, y el programa tiene que saberlo. Ahí está toda la diferencia.
Citas por expediente, no por persona
La cita se engancha al expediente y cada participante entra con su papel: quien la lleva, quien firma, quien apoya. En la misma cita caben varias gestiones.
El cliente también puede pedir cita desde la página del despacho: la solicitud entra en la agenda marcada como pedida por internet, y alguien del equipo la confirma antes de que ocupe hueco de verdad.
Las firmas del notario, en su bandeja
Una cita que requiere firma abre además su hueco en la bandeja de firmas pendientes: sin hora, esperando, hasta que alguien le asigna sitio de verdad en el día.
Es la lista que el notario mira por la mañana, y deja de vivir en un papel.
Nada se pisa, y todo deja rastro
Quién creó cada cita y cuándo lo pone el sistema, no un campo que se pueda editar. Cualquier cambio posterior queda en el historial de la propia cita.
Cancelar y borrar no son lo mismo: una cita cancelada se queda a la vista, en rojo, como registro de que existió y no se celebró. Borrar es solo para lo que se puso por error — y también queda anotado quién lo hizo.
La misma agenda en el móvil
No es una versión recortada ni un visor de solo lectura: es la misma aplicación, con las mismas citas y los mismos permisos, adaptada a la pantalla del teléfono.
Y las vacaciones, ausencias y saldos del equipo viven aquí también — se piden y se aprueban una sola vez, y el Control Horario se entera solo.
Verla funcionando
El manual en vídeo, en siete minutos: entrar, poner una cita, las firmas del notario, buscar y lo demás.
Requisitos
- Escritorio
- Windows 10 o superior (64 bits)
- Móvil
- Aplicación Android, o el navegador del teléfono
- Conexión
- Necesaria: la agenda es compartida por todo el despacho
- Precio
- Incluida en el plan Completo
- Manual
- Manual de Signatus Agenda
Una agenda de notaría, no un calendario de reuniones
La diferencia no está en pintar horas: está en todo lo que un calendario compartido no sabe hacer.
Hasta ahora
- La agenda es de papel, o un calendario compartido pensado para reuniones.
- La cita es de una persona, no del expediente: nadie ve el conjunto.
- Las firmas pendientes del notario, en un pósit o en la cabeza de alguien.
- Quién movió una cita y cuándo, no consta en ninguna parte.
- Las vacaciones del equipo, en otra hoja aparte.
- Al cliente se le llama para recordárselo, si da tiempo.
Con Signatus Agenda
- Cada cita cuelga de su expediente, con sus participantes y el papel de cada uno.
- Las firmas pendientes tienen su bandeja, sin hora, hasta que se les da hueco.
- Quién creó cada cita y cuándo lo pone el sistema, y todo cambio queda en el historial.
- Vacaciones y ausencias en el mismo sitio, compartidas con el Control Horario.
- El aviso al cliente sale por correo, SMS o WhatsApp.
- La misma agenda en el escritorio, en la web y en el móvil.
Se acabaron los «¿quién ha tocado esto?».
Está en el plan Completo
Un único plan de 10 € al mes por notaría, con la Agenda, el Control Horario y las dos herramientas de documento incluidas.