Registra a qué hora entra y sale cada persona del despacho — y puede demostrárselo a la Inspección de Trabajo si un día pregunta. Fichaje desde el móvil, el ordenador o un kiosco en la entrada; panel de administración para quien lleva el despacho.
Nunca el reloj del móvil o del ordenador de cada uno. Es lo que hace que el registro valga como prueba.
Un fichaje no se toca: si hay que corregirlo, la corrección crea un registro nuevo con su motivo y su aprobación, y el original queda debajo.
Cada fichaje lleva su huella criptográfica, y las copias de seguridad se verifican restaurándolas de verdad — no dando por hecho que funcionan.
La obligación legal de conservar el registro va de serie: copias diarias, mensuales y anuales, con su panel de cumplimiento siempre a la vista.
Desde el móvil (instalable como una app), desde el ordenador, o con PIN en un kiosco compartido en la entrada. Los tres registran exactamente lo mismo.
Si el despacho usa Signatus Agenda, las vacaciones y los festivos se leen de ella: se piden y aprueban una sola vez, y el registro de jornada se entera solo.